Hicimos 800 kilómetros en dirección norte. Teníamos que elegir entre coger mi coche o el de Eulalia, pero eligiéramos uno u otro sólo podría conducir uno de nosotros, pues ni yo podía manejar su automóvil por no estar adaptado, ni ella el mío por funcionar de una manera distinta. Finalmente decidimos que condujera ella, ya que en realidad con el problema de mis piernas, conducir para mí siempre resultaba más cansado.
Cargamos las maletas, mi silla de ruedas y el caminador -solía practicar mi marcha espástica una media hora diaria para mantenerme en forma. Ya le había contado a Eulalia que eso era lo que me habían recomendado en el hospital y no podía dejar de hacerlo-, y con eso el coche quedó al completo.
Salir de vacaciones con mi pareja en verdad representaba un reto para mí. Hasta ese momento habíamos tenido bastantes noches de intimidad, incluso un fin de semana habíamos salido fuera y habíamos dormido en un hotel, pero nunca habíamos compartido las veinticuatro horas del día. En casa, solo, no era mi costumbre levantarme de la silla de ruedas excepto para efectuar mis ejercicios ayudado del andador, pero sí que no solía tener en cuenta la supuesta espasticidad de mis piernas a la hora de transferirme. Vivía relajadamente en ese sentido, cosa que ahora en compañía constante de mi novia, no podría hacer. Tampoco es que eso representara un problema grande, puesto que tanto en publico como a solas con ella, era algo que realizaba de forma automática y ni siquiera lo tenía que pensar. Pero aún y todo, mientras íbamos viajando repasé mentalmente la situaciones en que no debía olvidarme de otorgar rigidez a mis extremidades. No quería hacer nada mal.
En cuanto llegamos a nuestro destino, nos instalamos en el hotel y procedimos a descansar hasta la hora de la cena. Había sido un viaje largo y ambos lo necesitábamos. Un par de horas más tarde nos levantamos, nos duchamos y nos arreglamos para salir. Eulalia estaba radiante y yo feliz como nunca en mi vida.
Continúa...
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domingo, junio 05, 2011
LA HUIDA (Parte 22)
Publicado por
Devofic
en
4:33 PM
Etiquetas: caminador, parálisis, silla de ruedas, simulación
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1 comentarios:
VALIO LA PENA LA ESPERA. ME ENCANTA ESTE CAPITULO. TE SUPLICO. NO TE TARDES. QUIERO SABER QUE MAS SIGUE Y COMO VA A CONCLUIR.
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